Cabeza forjada en acero cromo molibdeno.
Temple en la base de impacto y en la bola.
Acabado pulido y barnizado.
Mango con alma de acero revestido con polipropileno y fibra.
Empuñadura inyectada.
Cabeza fijada con epoxi y perno elástico.
ASME B107.53.
Los martillos son sometidos a un proceso de temple localizado para tener dureza adecuada en la base de impacto y en las penas para soportar el uso continuo por largos períodos.
Ensayos de dureza son realizados periódicamente para garantizar la calidad de las piezas producidas.
Para verificar la integridad del material después del tratamiento térmico aplicado en las cabezas de martillos y mazas, son realizados ensayos de impacto y análisis de partículas magnéticas.
Golpear cinceles, formones, y para remachar, deformar o enderezar metales no endurecidos.
Las herramientas son producidas y testadas bajo normas específicas.